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sábado, 31 de mayo de 2008

Remedios de Escalada


A las nueve de la mañana del Sábado nos pasa a buscar Pipa con el auto.
Recorremos lugares increíbles como el Parque Nacional donde se mezclan inmensos árboles con el azul del Canal y las montañas como marco.
Pipa hace más de veinte años que vive ahí, así que sabe hasta el más mínimo detalle y lo comparte con nosotros.Todo lo que vemos es digno de inmortalizar en una fotografía,así que cada tres pasos le pedimos que nos tome una a los tres juntos.Nos reímos mucho porque Sandro posa y además va poniéndole títulos muy graciosos a cada toma.
Al mediodía,nos vamos para el Glaciar Martial, es una de las montañas más conocidas y adonde la gente va a esquiar.
Subimos con la aerosilla.El paisaje desde arriba es directamente proporcional al frío que sentimos. Empezamos a caminar, y caminar.Los pies ya no nos pertenecen, están congelados.
Por supuesto, en un lugar cubierto de nieve, cuatro personas que se están divirtiendo,deciden aumentar esa diversión y arrojarse bolas de nieve.
Así que hacemos una guerra al mejor estilo adolescente, y para terminar,armamos el infaltable muñeco. Miles fotos mediante, seguimos el camino.

Pipa, que es conocedor, dice que donde estamos es un excelente lugar para hacer "culopatín".
Para hacerlo tenemos que subir unos dos metros .Le dejamos la cámara para que pueda fotografiar la caída y subimos.
Soy la última en tirarme,porque viendo como ruedan Sandro y Lean me da un poco de temor,pero ante el pedido insistente de que lo haga no puedo negarme y me tiro.
Me gusta tanto que me tiro varias veces más, algunas sola y otras con ellos.Cuando nos tiramos los tres caemos uno sobre otro y aprovechamos para meternos nieve en la boca o por debajo de la campera, lo que genera una nueva guerra de nieve.

Creo que hace mucho tiempo que no me río como en ese momento.
Nuestra escalada del Sábado es el mejor remedio para olvidarnos por completo del trabajo y logramos distendernos y disfrutar.

Para completar el tratamiento anti-stress todavía nos queda un ingrediente: la noche.

Semana agotadora


Los días siguientes son cada vez más agotadores.Los clientes surgen de abajo de las baldosas hasta el punto de sentirnos desbordados de trabajo.Dormimos un promedio de cuatro horas y media, por lo que llegamos al Viernes con unas tremendas ojeras negras.

Casi no salimos a cenar, para no perder tiempo, así que me la paso inventando recetas para agasajar a mis compañeros de alguna forma.La convivencia se hace cada vez mejor y va fortificando el lazo de amistad que teníamos en Buenos Aires.Ya no tienen problema en andar en toalla por la habitación, ni en eructar en la mesa.Yo, lejos de horrorizarme,me muero de risa.Creo que el trabajo se aliviana por la cantidad de veces que nos reímos al día.

Al final del día Viernes, el Gerente nos recibe con una picada.Es la primera vez que podemos estar con los integrantes de la sucursal con tiempo como para conocerles las voces.Son uno más simpático que el otro.Cuentas sus vidas,como llegaron a radicarse tan al sur, y como no terminan de acostumbrarse al frío.
La reunión se extiende por dos horas, y nos vamos satisfechos por estar descubriendo un lado más interesante del trabajo: la gente.

Cenamos algo en el apart, y nos acostamos temprano.

Necesitamos dormir, y además el Sábado promete ser un día muy movido.

Workaholic


A las siete y media me golpea la puerta Lean para confirmar si ya estoy levantada. Le contesto que si, pero sin abrirle porque no quiero que me vea en pijama.
En el apart tengo todo los elementos de cocina como para poder hacerme desde un té hasta una paella.Así que me preparo un café con leche con tostadas,mientras veo el noticiero local que informa que la sensación térmica es de dos grados bajo cero.Me baño, me cambio y cruzo a la habitación de los chicos.Están a medio cambiarse, pero no les preocupa mi presencia.Pienso que el hecho de estar ahí conviviendo habilita a que pasen esas cosas y que se tomen con total naturalidad. Ellos no desayunaron todavía, así que les preparo mate con tostadas.Se alegran por mi buen gesto. Lean me pregunta que corbata ponerse y Sandro si considero que está lo suficientemente abrigado.Organizo sendas vestimentas y partimos.
El frío al abrir la puerta de calle termina de despertarnos. En esa época del año, en Ushuaia, el sol pasa por detrás de las montañas que rodean la isla y nunca brilla plenamente en la ciudad, por lo cual los días son más fríos que lo normal.No hay sol,en todo el invierno, solo se percibe su reflejo como para que uno sepa que es de día.
Caminamos hasta la sucursal donde nos reciben todos con muchísima cordialidad.
Tenemos una breve charla con el gerente para explicarle nuestra modalidad de trabajo y enseguida nos organizamos para empezar nuestro primer día de trabajo.
Armamos nuestros maletines, llamamos al chofer que nos contrató la empresa para que podamos realizar el recorrido diario de entrevistas y salimos.
El chofer, Pipa, es un tipo de unos cuarenta y cinco años, divorciado y con tres hijos.Desde que nos saluda ya nos cae bien.Habla pausado y con ternura, como si realmente fuera un buen tipo, de esos que uno no se cruza muy seguido por la vida.
Nos lleva por toda la ciudad, de empresa en empresa mientras que nos oficia de guía turística.
Realmente Ushuaia desborda belleza.

El trabajo es cuatro veces más que en Buenos Aires. En cada empresa que vamos contactamos un promedio de cinco nuevos clientes, lo que significa que deberemos armar cada uno de esos legajos,lo que insume mucho tiempo.
Nuestro recorrido termina a las 19.30 hs. Estamos agotados de tanto hablar con la gente y explicar siempre lo mismo.Pipa nos deja en la sucursal donde les contamos al resto como fue nuestro primer día. Una hora después nos vamos al apart, previa parada en el supermercado para proveernos de comida y bebida.
Esa noche cocino vacío al horno con papas para los tres.Sandro y Lean aplauden por lo rico que me salió.Abrimos un vino y brindamos, por las ventas, por el primer día y porque además de trabajar la pasamos más que bien.
Nos quedamos hasta las tres y media de la mañana armando legajos.Se nos cierran los ojos del sueño, pero seguimos hasta terminar.Dividimos lo vendido en partes iguales,como un buen equipo.
Finalmente,nos vamos a dormir.

Recién termina el primer día y estamos agotados...
Y todavía nos restan dos semanas.

viernes, 30 de mayo de 2008

La llegada


Una vez que retiramos las valijas, salimos. Estamos ansiosos por ver el paisaje.

Se desliza la puerta corrediza del aeropuerto y nos sorprende un viento gélido que nos obliga a ponernos la capucha de la campera.Hace mucho frío,en serio, pero el paisaje es sencillamente increíble. Está anocheciendo, así que se ven algunas luces en las montañas, y se respira encanto.

Vienen a buscarnos y nos llevan al que será nuestro hogar y no un simple hotel:"Cabo San Diego", a tres cuadras del centro y a cuatro de la sucursal. Nos reciben Diego y Alicia, los dueños.

El apart hotel tiene solo cuatro habitaciones. Lean y Sandro se ubican en una, y yo en otra, justo frente a ellos. Es tan grande que no extraño en absoluto mi departamento.Tengo cocina con barra desayunadora, dos sillones de tres cuerpos, televisor, cama de dos plazas, un baño inmenso, y lo mejor de todo, calefacción central.

Decidimos bañarnos y salir a conocer el centro,como para ir ubicándonos en el lugar.

Salimos los tres, por las calles en subida y cubiertas de hielo tratando de no resbalarnos.Al fondo se divisa el Canal del Beagle.Estamos fascinados, y congelados también.

El centro es similar al de los lugares de playa.Hay locales lindísímos pero con precio para turistas.Es bastante caro.Lo caminamos de punta a punta, sin apuro, hasta que sentimos hambre y nos metemos en el primer restaurante que exhibe el cartel de " Cordero Patagónico" en la puerta (después descubriríamos que todos ofrecen cordero)

La cena es de lo más divertida. Sandro y Lean juntos se potencian y nos reímos hasta el punto en que el resto de la gente nos mira. Siento como si estuviera de vacaciones.Me siento feliz, lejos de todo y con dos personas a las que adoro. Creo que por primera vez en el año alguien me está tocando con la varita mágica.

Volvemos al apart, sin parar de reírnos en todo el camino. Nos juntamos en la habitación de ellos y preparo café. Nos acomodamos en el sillón a ver un poco de tele. Hay un programa malísimo, que de tan malo nos hace seguir riendo.

Pasada la medianoche, me despido y cruzo a mi habitación.

Cuando me acuesto, en esa cama a miles de kilómetros de mi departamento, siento como si siempre hubiera estado ahí.

miércoles, 28 de mayo de 2008

El viaje

Lunes 4 de Junio de 2007



Cuatro y media de la mañana.

Llego totalmente dormida al Aeroparque Jorge Newbery.

No se como hicieron para llegar antes,pero ahí están Sandro y Lean esperándome en la fila de Aerolíneas.Tenemos pasaje en primera clase, pero así y todo hay gente delante nuestro.

La hilera no avanza y la gente murmulla.

Por alto parlante se escucha un mensaje que avisa que hay paro,por lo cual los vuelos se encuentran demorados.


Nuestras caras reflejan el descontento después de la noticia mientras en los monitores parpadea la leyenda "demorados todos los vuelos".


Decidimos sentarnos a tomar café en el piso de arriba.
Nos cobran catorce pesos un Café con leche y una medialuna.Un robo.


A la hora, no hay novedades.Bajamos en busca de información y nos encontramos con el hall lleno de periodistas de todos los noticieros que transmiten en vivo.
Comienzan a llamarnos algunos compañeros y hasta nuestro jefe para decirnos que estamos saliendo en la tele con cara de amargados.El comentario nos hace sonreír por primera vez en toda la mañana.


Los periodistas se quedan entrevistando gente.
Los pasajeros que antes murmuraban,ahora se están alterando.
Hay insultos al personal que detrás del mostrador no se digna a atendernos.



Pasan las horas.

Trece horas para ser exacta.

Finalmente,embarcamos,pero el avión no tiene primera clase.

Elegimos los últimos tres lugares juntos que quedan disponibles, para nuestra sorpresa son también los últimos de la fila, así que no se reclinan, lo que significa que después de trece horas de demora ni siquiera vamos a poder estar cómodos.

O sea que pasamos de tener primera clase con cerveza y canapés, a tener clase "Z ", con asiento rígido y pegadito al baño.

Finalmente,despegamos.

Despedida


Viernes en la casa de Marucha.

Nos juntamos todas las que somos amigas desde la facultad.

Somos cinco.

Beth, que se casó y se fue a vivir a España, y se la extraña (aunque viene de visita bastante seguido ,para nuestra alegría)

Silvana, que está recién casada y que con su marido viven hablándose de amor.

Chuli, que también está casada, y tiene dos hijos, nena y nene (sobrinos del alma) y un bar en Palermo.

Y Marucha, la dueña de casa, que también está casada y que tiene un bebé ( tercer sobrino del alma, sin contar a la nena de Sami que también lo es)

Comemos, hablamos mucho como siempre.Nos reímos otro tanto.

Son esas amigas con las que a veces uno se distancia, y que la vida nos permite recobrar nuevamente.Hoy no entiendo como pudimos estar alejadas alguna vez.
Creo que cuanto más grande soy, más las valoro.Una de las ventajas de envejecer.



El Sábado veo a Renata y a Sami

Nos hablamos todo, como para suplir las charlas que no vamos a tener mientras esté de viaje.

Sami cuenta cosas de su novio nuevo.Parece una relación complicada, pero si está enamorada, como amiga no queda otra que bancarla.

Renata está mejor, al menos cuando la veo.No vienen muy bien las cosas con su marido y tengo miedo de que me necesite justo cuando estoy lejos. Pienso que de allá voy a llamarla ,pero que no va a ser lo mismo que si estuviera acá para poder darle un abrazo.

Con ellas cierro la imagen que deseo llevar conmigo en la valija:
Las amigas, a las que voy a extrañar.

Que pase el que sigue


Me quedan cinco días y todavía me falta ver a las chicas, y a mamá para organizar todo.Así que para ellas reservo todo el fin de semana.
El avión sale el lunes a las 6 de la mañana, así que el Domingo no me puedo acostar tarde.

Considero que para irme tranquila, me falta hacer un llamado.Así que disco.

- Hola - digo

- Hola Puti - contesta Ben del otro lado de la línea

- ¿Qué hacías? - pregunto

- Estudio , estoy tapado de exámenes, por eso no te llamé para vernos - contesta

- Ah, que mal. Yo te llamaba justo por eso, como me estoy yendo al Sur... - explico

- ¿Te tomás vacaciones? - pregunta

- No, no, me voy a trabajar - contesto

- ¿Definitivo? - pregunta asombrado

- ¡No! Por unos veinte días - digo

- Ah, que bueno.¿ Y te enojás si nos vemos a la vuelta? Sabés que detesto que me vaya mal - dice

- No te preocupes -digo sinceramente.Se que no me miente porque como no tiene obligación conmigo ,siempre es sincero.

- Bueno, que te vaya super bien entonces, y llamame apenas vuelvas - dice

- Dale,prometo. Y suerte vos, que rindas bien.- digo

- Gracias,bonita.Extrañame,besos -dice

- Vos también.Besotes - respondo y cuelgo



Ben no puede.

Lucho no puede o no quiere.

Mr Shoes quiere pero está en la China.

Norman, ojalá quisiera y ojalá pudiera.


Estoy más libre que nunca, y con un pie en el sur.

"Que pase el que sigue",pienso, y en mi cara se dibuja una sonrisa.

Lucho: Olvidate


Martes.
Estoy todo el día con Sandro y Lean en la oficina organizando lo de Ushuaia.

Nos repartimos unas cien hojas entre los tres, que contienen un listado de clientes a los que hay que llamar para concertar una entrevista para cuando estemos allá.

Entre llamar a todos y armar la agenda se nos va todo el día.De hecho llego más tarde a mi casa que de costumbre.

Hace frío, y tengo hambre porque no paramos ni para comer, solo tomamos café para no perder tiempo.

Me cocino algo y me siento en la compu, como de costumbre.

Está Kubrick conectado. Me doy cuenta que no volvió a mandar mensaje.Agradezco a Dios.
También me doy cuenta de que no lo eliminé, así que lo hago. Marco su nombre y pulso "eliminar contacto".Lo hago con mucho placer.Ya no figura más en mi lista, ni en mi vida.

El que está conectado ahora es Lucho.Me saluda,lo saludo. Hablamos. Hoy no me pelea, tal vez porque me estoy por ir al sur.

Hablamos un buen rato. Me pide el teléfono de casa y se lo doy.

Me llama. Es raro hablar con él y casi que no le encuentro sentido.
Supongo que la gente que se conoce por el chat y mantiene un vínculo por el Messenger es porque tiene alguna intención de seducirse, pero con él eso no pasa. Si bien en un momento hubo alguna que otra insinuación, la pelea ocupó el lugar que debería ocupar la conquista y lo bélico prevaleció sobre lo amoroso.Entonces es raro que estemos hablando sin un objetivo.Salvo que ese objetivo exista y yo no lo esté notando, así que para evitar cualquier tipo de dudas, aprovecho la conversación y pregunto:

- ¿Querés que nos veamos?

Da vueltas, busca excusas, hace silencios, y el resultado es un "No".

No recuerdo si dice solamente "No", o si lleva aditivos como "no puedo" o "no porque".

La realidad es que es suena a " No".

"No" es una palabrita que detesto escuchar, principalmente porque las hijas únicas no la tenemos muy incorporada y segundo, porque confirmo una vez más que metí la pata.

Como estoy enojada conmigo por abrir la boca de más, le digo a él:

- Okey,olvidate. Nunca más te invito a ningún lado.

Por supuesto,mucho tiempo después, confirmaría que esa vez le mentí.

Yo siempre doy otra oportunidad.

martes, 27 de mayo de 2008

Ultima semana en Buenos Aires


Una sensación horrible me invade al despertar.
En primer lugar siento que no dormí nada y en segundo lugar quiero creer que lo que pasó ayer no fue cierto.
Pero ahí están los mensajes en mi celular como prueba del delito.

Al costado de la cama veo la valija a medio hacer y es lo único que me motiva a levantarme.Creo que de no ser porque tengo que ir a la oficina a organizar el trabajo del Sur, me tapo hasta las orejas y sigo durmiendo, o intentándolo al menos.

Me levanto y me preparo un enorme café.
Luego me baño y me cambio.
Viajo en el tren que viene más lleno que de costumbre.
Por primera vez tomo conciencia de que desde anoche que no recibo más mensajes.
Tal vez se cansó, pienso.

LLego a la oficina.
Tengo mala cara, lo se y además me lo dice Nati.
Le cuento lo que pasó y le muestro los mensajes.
No lo puede creer.
Nadie lo puede creer.

Chequeo los mails, como de costumbre.
No me sirvo café porque no tengo ganas de reunirme en la cocina a contar como fue mi fin de semana.Esta vez me da vergüenza.

Suena el celular.
Mensaje, otra vez:

- Basura,no me olvido.

Es él. Vuelve a usar la coma y el punto, así que pienso que lo escribió más tranquilo.

Por más loco que esté , en algún momento se le va a pasar.Y si no se le pasa, en una semana estaré lo suficientemente lejos como para que pueda encontrarme.

Con suerte, en un tiempo, podré escribir la historia del horrible encuentro y lograr reírme de lo que hoy me borró la sonrisa.

Con el corazón en la boca


Ya son las once de la noche y las pocas personas que me cruzo no me dan ninguna confianza.
Camino rápido hasta encontrar una avenida.
Paro a un taxi, y voy a mi casa.


Al abrir la puerta y ver mis muebles, mis gatos, mi cama, siento alivio.
Tengo como la sensación de haber estado de viaje por mucho tiempo.
Me desvisto y disco el número de Renata.Necesito contarle lo que me pasó, aunque me rete. Necesito escuchar una voz amiga, dulce y que me trate con cariño.
Mientras disco su número suena mi celular.Es un mensaje de él , que ocupa tres páginas y que dice textualmente:

"No te la vas a llevar de arriba yegua hija de puta maldita la hora en que te conocí te vas a arrepentir toda la vida de esto que me hiciste basura mierda"

No usa ni comas ni puntos al escribirlo,por lo que supongo que escribió de corrido de tan enojado que estaba.

Pienso que está loco, realmente loco y me asusto.
Tengo miedo porque sabe donde trabajo y donde vivo.

La llamo a Renata y le cuento todo.
Por su voz, creo que se espanta.Me reta,y lo tengo merecido.
Se preocupa.Me pregunta si tengo anotado el apellido y la dirección."Por cualquier cosa",dice.

Cuando corto con ella, recibo otro mensaje de texto.

"Preparate porque te la tengo jurada nadie me lastima así como vos no te lo voy a permitir y no soy malo pero esta violencia que ves es porque sacaste lo peor de mi y por eso me voy a vengar porquería de mierda basura yegua reventada hija de puta"

Me asombra que diga que no es malo, y que encima sea tan caradura de echarme la culpa a mi de haber sacado lo peor de él. Lo que saqué es lo que había en él, ni más ni menos. Eso incluye una gran patología y una gran maldad que me genera más y más miedo,aunque esté sentada sobre mi propia cama.


Después de muchas charlas con él , realmente había logrado entusiasmarme y creer en que era posible una historia de amor entre los dos.
Mi corazón había latido aceleradamente con cada una de sus palabras y con la idealización que mi mente y yo habíamos creado.

Esta noche,lejos de tener el corazón en la mano dispuesto a entregárselo a él,me duermo con el corazón en la boca y un ojo abierto para poder vigilar.

El encuentro - ultima parte - " La huida"

Sigue golpeando con furia las paredes.

Nunca deja de insultarme.

Decido hablar:

- Pedime un taxi por favor - digo, y creo que es lo peor que pude haber dicho.

- ¿¿Qué te pida un taxi?? ¡La señorita quiere que le pida un taxi! Vos no te vas a ningún lado, ¿Me escuchaste? - me dice mirándome fijamente a los ojos

-No seas tonto, no me siento bien, pedime un taxi por favor - insisto

- ¿Pero por qué no te vas un poquito a la mierda? ¿Además de pelotudo me viste cara de sirviente? (podría haberle dicho que le vi cara de cualquier cosa menos de Birabent, pero eso lo hubiera hecho gritar mucho más que hasta entonces, así que lo pensé pero no se lo dije)

Habla solo. Grita.Patea los muebles.Va y viene del sillón verde a la puerta de entrada.

Sigue insultando. Me insulta a mi, a la computadora que hizo que nos conociéramos y creo que hasta a Bill Gates.

Yo por dentro rezo.Pido que si está loco sea un loco bueno, que me deje ir.Prometo que nunca más voy a la casa de nadie que no conozca.Lo prometo,lo juro.Quiero estar en mi casa, con mis dos gatitos,hablando por teléfono con Renata,y acomodando la ropa en la valija.

Creo que Dios escucha mi plegaria porque lo veo ir a la puerta y colocar la llave en la cerradura.

Abre la puerta y me dice:

- ¡Andate puta!

No me dan las piernas para correr hasta el pasillo.

Sigue gritando.Supongo que no le importa que lo oigan los vecinos.

Supongo que está loco y que no le importa nada.

Subimos al ascensor. Traba la puerta con tanta violencia que cierro instintivamente los ojos esperando que me golpee. Por suerte no lo hace conmigo, sino con las paredes del ascensor.

LLegamos a planta baja. Abre y me indica que camine:

- ¡Camina hija de puta! - dice

LLegamos a la puerta de calle. Estoy a un paso de mi libertad.

La abre y me dice:

- Ahí tenés lo que querías, irte. ¡Tomatelá de una vez!

Salgo y escucho el golpe de la puerta al cerrarse.

Huyo de ese edificio, de esa calle. Corro.

Pienso que la pesadilla terminó.

Pero todavía faltaba.

El encuentro - parte 6 - " El crímen"




Cuando lo escucho decir "que no me la voy a llevar de arriba" , la verdad es que me asusto.
Pienso que por más que hayamos hablado durante muchas horas, el tipo no deja de ser un desconocido.

¿ Y si es un psicópata o un maniático sexual o un asesino serial?
¿Y si va a la cocina,toma una cuchilla, se acerca a mi sin que me de cuenta ni tenga tiempo de pedir auxilio y me corta el cuello desde atrás ?
¿Y si después me secciona en partes, y le da de comer los pedazos a su gata?

¿Y si en lugar de eso, soy yo la que corre a la cocina y agarra la cuchilla y se la clava justo en medio de la mancha de tuco?

Mi mente no sabe que pensar, y yo no se que hacer.
Me acuerdo de las historias de Sherlock Holmes y lo único que se me ocurre es apoyar mis manos sobre el cristal de la mesa para que queden impresas mis huellas digitales.Si termino descuartizada e irreconocible,al menos cuando la policía descubra las huellas sabrán que la que se convirtió en Wiskas para la gata,fui yo.
Así que apoyo mis dedos,uno por uno, como si estuviera haciendo el trámite del DNI.

El sigue gritando:

- ¡Sos una turra, una mierda! ¡La más hija de puta de todas!¡¡¡Basura!!!

Cada vez me asusto más. Pienso que algún vecino va a escuchar los gritos y va a venir a rescatarme,pero no, afuera todo es silencio.
El se enoja cada vez más,y ahora, además de gritar golpea con los puños las paredes.

- ¡Te cagaría a trompadas por zorra, por mierda, por hija de puta! ¡¡Hija de putaaaa!! ¡Ojalá te mueras porquería,basura! - grita

Yo no hablo,ni me muevo.
Gracias si todavía respiro.




El encuentro parte 5: "Socorro"


Ante la sola idea de pensar en que ese tipo pueda querer tocarme, rozarme siquiera, me agarran escalofríos. Así que decido ponerme en la piel de Norma Aleandro e interpretar el papel de enferma que debe irse a su casa cuanto antes.

- ¿Querés tomar algo? - pregunta

- No. Un remedio necesitaria - digo con cara de estar sufriendo.Mordiendome el labio superior

- ¿Justo ahora te sentís mal? Porque no te sentías mal antes de salir... - dice, serio

- No, se ve que los nervios contribuyeron - respondo

- ¿Qué es lo que te duele? -pregunta

- Los ovarios. Me indispuse- contesto . Digo eso con la esperanza de que deseche toda idea relacionada con el sexo y a su vez espero que mi respuesta le haya resultado lo menos seductora posible.

- Pero no debe ser para tanto - dice

- Se nota que no sos mujer - digo antipáticamente


Hace silencio, solo unos minutos.
Veo que su cara se transforma lentamente.Ya no hay rastro de ninguna sonrisa.
Se acerca y me dice:

-¿Nos sentamos en el sillón?

- No puedo ni moverme -le aclaro


Creo que esa propuesta que hace es para chequear que no estoy mintiendo y que de verdad no tengo intención de que haya ningún acercamiento. Creo que se da cuenta de como viene la mano y me dice:

- Ni me mirás,che. ¿No era que no veías la hora de conocerme? Bueno,acá estoy y ni me mirás. Parece que hubieras venido a jugar con mi gata.

- Es que me siento mal - digo, falseando la voz

- Escuchame, nena -dice (ese nena suena realmente mal,lo dice con enojo) - ¿Te creiste que soy tarado?

- No,para nada - digo,sin mirarlo

- ¿Te pensás que no me doy cuenta que sos igual a todas? - dice,mientras sube cada vez más el tono.

Cuando dice esto me pregunto a cuantas pobres minas le habrá hecho el cuentito de que se parecía a Birabent y que vivia en un departamento super vanguardista pintado de turquesa y violeta.Y cuantas, sin duda, se habrán ido sin tocarle un pelo como pienso hacer yo.

Ahora ya no habla,sino que empieza a gritar:


-¿¿Sabés que?? ¡¡Sos una mierda,eso es lo que sos!! Una hija de puta como todas las minas que conozco!! (lo dicho,ninguna le tocó un pelo,pienso)

- No digas eso, solo me siento mal - digo con cara de inmenso dolor

- ¡¡Dejá de actuar que no te cree nadie!! ¡¡ Basta de farsa!! - grita y mientras lo dice camina en dirección a la puerta de entrada. Echa llave y la guarda en el bolsillo trasero del jean.

- ¡Esta no te la vas a llevar de arriba! - Agrega


En ese momento,por primera vez, siento pánico.Pienso que la situación se me está yendo de las manos, y que solo tengo dos opciones para salir de ahí entera:


1- Tratar de convencerlo de que soy una buena mina que solo se siente mal.

2- Gritar: "¡Socorrooooooooooooooo!"

El encuentro - parte 4 - "El tiro de Birabent"





Me da asco cuando acerca su mejilla para saludarme.

Creo que él lo percibe, aunque intento disimularlo.

Quisiera poder mentirle y decirle que se equivocó de persona, que yo vengo a ver a una amiga del cuarto piso, pero recuerdo que él vio muchas fotos mías, así que es imposible. Sabe que soy yo, la misma que le decía que lo extrañaba.

Siento una desilusión inmensa.Todos mis castillos de arena fueron devastados por un gran huracán, en menos de diez minutos.Me siento tonta, ingenua.Una total y absoluta imbécil por haber creído que alguien podía ser sincero detrás de un monitor.

¿Quién pudo haberle dicho que se parecía a Birabent?¿ Un ciego,un enemigo, una abuela internada en un geriátrico?

Tengo que tratar de aguantar media hora y después invento cualquier excusa y me voy,pienso y con eso intento consolarme. Tarde o temprano el martirio terminará y estaré sentada al calor de mi casa enfundada en mi pijama.

Subimos casi sin hablarnos.

Algo creo que él dice, en realidad, pero no lo registro.

Abre la puerta de su departamento.

Es tan feo como él.

Las paredes que según él estaban pintadas de celeste intenso, descubro que son grises. Los marcos de las puertas que en su imaginación eran violetas, son de un marrón tristísimo. El espejo que cubre toda una pared, no es un espejo moderno,sino de esos con manchas que se usaban en los años cincuenta y además está rajado. El sillón es de pana verde oscuro y por algunos sectores se escapa parte del relleno.

Siento naúseas. Quiero vomitar.Mucho más cuando lo miro.

Tiene el pelo largo,oscuro, atado en una colita. Le llega a la cintura.Cuando miro su cabeza descubro que son más o menos cuarenta pelos los que tiene, y que sus raíces acumulan suciedad y grasitud de una semana por lo menos.

Tiene puesto una remera de manga larga color azul marino, con unas manchas en la parte de adelante que imagino que serán del tuco del mediodía.

El pantalón que usa es de jean,con unas costuras color naranja flúo en el costado.

Lo único normal son sus zapatillas. Negras, supongo que para disimular la mugre.

Voy a la cocina a dejar el tiramisú.

Habla:

- Lo pongo en la heladera,para después de cenar - dice

Respondo con rapidez mental:

- No me siento muy bien, no voy a comer - digo (en realidad tengo miedo de que me envenene como Yiya Murano)

- Pero estuve cocinando para vos - dice apenado

- Bueno, lo comés mañana.No me siento bien - repito

Creo que no le cae bien mi comentario,porque deja de sonreír.

Veo pasar a su gata. Es lo único lindo de toda la casa. La agarro, la abrazo fuerte como si fuera mi única protección en ese lugar.

Volvemos al living. Me siento junto a la mesa de vidrio.

El dice:

- ¿Viste lo que me compré para vos? - mientras señala su jean - Es imitación.Lo pagué cuarenta pesitos en La Salada.

Quiero salir corriendo.

Me imagino que si Birabent se enterara de que este engendro anda por la vida diciendo que ellos dos se parecen, mínimo se pega un tiro.


El encuentro - parte 3 - " De príncipe a sapo"


- Bajo a abrirte - contesta

Me tiemblan las manos.Pienso que se me va a caer el tiramisú al piso si no me controlo.
Miro la luz del acensor que va subiendo por los pisos hasta parar en el sexto.
Veo como bajan.

6...,

5...,

4...,

3...,

2...,

El tiempo parece detenerse.
Vienen miles de imágenes a mi mente.
Imagino que sale del ascensor, lo veo y me siento enamorada como nunca en mi vida.
Que abre la puerta de calle y nos besamos como en las películas.Qué desde esa noche no nos separamos nunca más

1...,

PB.

Se abre la puerta del ascensor.
Lo veo.
Es horrible, espantoso diría.
Igual a cualquiera de los que cantan en Sábados Tropicales.
Quiero revolear el tiramisú y salir corriendo por esa maldita calle.
Correr sin mirar atrás para no darme cuenta que me sigue.
Pero ahí me quedo.
Paradita,sin decir nada, como muerta.

Mi príncipe acaba de convertirse en sapo.
En un sapo tan feo que no me atrevería a besarlo aunque me aseguraran que con eso rompo el hechizo y el batracio se convierte en Brad Pitt.

El encuentro - parte 2 - "La casa del horror"


Domingo.

Amanezco nerviosa.

Ansiosa.

Al mediodía ya me manda un mensaje.

- Faltan pocas horas - escribe

Más nerviosa me pongo.

¿Y si no me gusta? ¿Si por más que se parezca a Birabent , no siento que haya piel?

¿Y si no me gustan sus gestos o como me trata en persona?

¿Por qué no consideré estas opciones antes?

Ya es tarde.El debe estar cocinando para la noche y yo tengo el tiramisú en la heladera.

Faltan horas para el encuentro,como él dijo.

A las siete empiezo a arreglarme.

Tengo un taxi pedido para las nueve menos veinte ,porque vi que la distancia no es poca entre mi casa y la suya.

Elijo la ropa.

Vestido negro,informal. Medias negras. Botas del mismo color.Campera, porque hace frío.

Me maquillo,poco,porque no quiero parecer una loca de cabaret.

Timbre. El taxi que me viene a buscar.

En el camino, fumo sin parar para calmar los nervios.

El taxista me mira. Voy sentada, con el cigarrillo en una mano y la otra sosteniendo el tiramisú que llevo envuelto sobre mi falda.

Creo que intuye que voy al encuentro de alguien que no conozco, o al menos de alguien del cual no conozco su casa,porque cuando estamos en la zona me avisa que faltan pocas cuadras.Pienso que tal vez me lo dice como para que pueda arrepentirme. La zona es fea,muy fea y bastante oscura.

De pronto estaciona frente a un edificio viejo, gris, lúgubre.

Dice: " Es acá, señorita"

Le pago y me bajo.

Miro como se aleja el taxi y me siento sola.

La cuadra está desierta y hay pocas luces encendidas.

Levanto la vista. El edificio es realmente feo.

Digno de una película de terror.

Tomo coraje, y toco timbre.

- LLegué - digo

El encuentro - parte 1- " Tiramisú"

Sabado 26 de Mayo de 2007


Sábado. Falta una semana para irme al Sur.
Desde que me levanto recibo mensajes de Seba (Kubrick).
También me llama.
Y cuando no me llama ni me escribe, hablamos por el messenger.
Pienso que no da para más.
Tengo que verlo.


- ¿Cuando nos vemos? - envío por mensaje de texto a las seis de la tarde

- El Domingo,si podés - contesta.

- Listo,el Domingo - escribo


Parece que avanzamos. El hecho de que me queden pocos días en Buenos Aires se ve que lo hizo tomar la decisión,pienso.
Una hora después me llama a casa.


- Hola - atiendo

- Hola, soy yo - dice. ( Es como un novio que no tiene que aclarar quien habla porque sobreentiende que es el único ser del sexo masculino que llama a mi casa)

- ¿Nervioso por el Domingo? - pregunto

- Si. Muy nervioso, por eso te llamo. Estaba pensando que podías venir a casa a cenar. Yo cocino y vos traés el postre. ¿Querés? - pregunta

- ¿Te parece? Yo pensé que nos ibamos a encontrar en algún bar - digo (Si bien me parece tentadora su propuesta considerando que puede ser un encuentro increíble, en el fondo no creo que esté bien aceptar ir a la casa de un desconocido)

- No creo que sea buena idea.Vamos a tener ganas de abrazarnos y decirnos cosas lindas y va a haber una mesa de por medio.- explica

- Bueno. LLevo un tiramisú. ¿A qué hora voy? - digo

- A las nueve estaría bien - contesta

- Buenísimo - digo, aunque no siento que esté del todo buena la idea.


A la noche, en lugar de salir, me pongo a preparar el tiramisú para que esté bien frío para el día siguiente.

Antes de acostarme, y de puro curiosa,busco en la Guía T la dirección de su casa como para ver por donde vive y tener algún dato más concreto.
Cuando encuentro la ubicación me doy cuenta que es Balvanera.


Fea zona,pienso.

Y me duermo.

"Estas son las mañanitas..."


Decido que no voy a quedarme con la duda.
Ya hice tanto por tratar de que algo pase entre Norman y yo,que un intento más no va a matarme.

Tomo el celular y escribo:

- Hola Pescadito! (a veces nos decimos así cariñosamente)

Milagrosamente contesta:

- Hola fish! Tanto tiempo.

Me emociona.Cualquier cosa que me escriba me emociona.

- ¿Todo bien? - pregunto

- Igual que siempre. ¿Lo tuyo? - responde

- Bien.Me estoy yendo a Ushuaia por trabajo - digo,esperando que lo lea y empiece a discar el número de los mariachis para contratarlos para darme una hermosa serenata.

- ¡Qué bueno! - escribe


En lugar de emocionarse o entristecerse porque me voy dice "que bueno".O sea, se alegra.
Veo como se alejan los mariachis de mi realidad.

- ¿Te quedás por mucho tiempo? - pregunta


Le diría que me quedo a vivir, para ver si reacciona,pero no puedo mentirle.

- En una primera etapa veinte días.Vuelvo justo para tu cumpleaños - escribo


¿Por qué nunca me callo? ¿Aprenderé algún día que hay frases que tengo que cortarlas antes?
Por ejemplo,debería haber dicho: "En una primera etapa veinte días." Punto.Punto.Punto.
Pero no,yo tengo que dejar en claro que me voy pensando que cuando vuelva es su cumpleaños,aunque desde hoy falte casi un mes para ese día. No aprendo más. Y mi sueño de los mariachis es cada vez más improbable.


- Genial. Te mando mails.¿Los vas a chequear? - dice

- Obvio - escribo

- Buen viaje pescada. Besos- se despide

- Besos. Extrañame - escribo


Definitivamente ,no aprendo más.
De los Mariachis y sus mañanitas solo quedan los acordes.

lunes, 26 de mayo de 2008

Armando las valijas



Toda la semana me dedico a planear mi viaje.


Tengo que dejarle todo organizado a mi vieja que para poder cuidar a los gatos se va a instalar en casa mientras que yo no esté.
Reconozco que es una santa, porque desde mi casa tiene el doble de trayecto a su trabajo que desde la suya, así que soy consciente de que estoy complicándole la vida. Creo que a ella le gusta que se la complique porque así tiene algo de que ocuparse.


Hago una lista de todo lo importante, de aquello que tengo que hacer si o si antes de irme.


La lista incluye:

- Despedirme de mis amigas (elemental)

- Dejar todo ordenado y bajo llave para que mi vieja no se vea tentada de revisarme nada en el tiempo ocioso (no creo que lo haga pero mi neurosis se queda más tranquila si escondo todo (cartas de ex novios,fotos comprometedoras,etc) en algún lugar seguro)

- Depilarme (allá no conozco a la depiladora y no puedo depilarme con cualquiera)

- Ir a la pedicura (idem a la depiladora)

- Ver a Seba (Kubrick) ,porque no pienso irme con la intriga

- Avisarle a Norman que me voy (tengo la esperanza de que suceda como en las películas, y que el hecho de saber que me voy al fin del mundo lo haga recapacitar y venga corriendo hasta mi puerta con un ramo de flores y tres mariachis a decirme que me ama)

Supongo que todos los items son probables,menos el último.

Así y todo ,creo que vale la pena intentarlo.

La intriga


Carla se resigna a dejarme libre cuando escucha que suena mi celular y le hago señas de que voy a atender.En realidad es un mensaje de texto pero ella no lo sabe, así que lo abro y hago de cuenta que hablo con alguien mientras me alejo de ella.

Al llegar a mi escritorio leo el mensaje. Es Seba (Kubrick). Dice:

- ¿Cómo empezó tu semana?

Por un momento me acuerdo de Norman y su mensaje de buenos días. Es solo un momento.

Respondo:

- Aburrida. Quiero que sea tarde para que hablemos.

Suena el celular.Es él.

- No hace falta que sea tarde para hablar. Acá estoy - dice

- Qué lindo escucharte -digo

Hablamos media hora.

Yo sentada en mi escritorio,garabateando una hoja en blanco, él caminando por Flores.Me lo puedo imaginar. Con su pelo lacio, sus ojos oscuros, y su cara similar a la de Birabent,caminado con gracia por la Avenida Rivadavia.

Tengo ganas de verlo.La intriga me supera.Se lo digo.

- Quiero verte. No aguanto más.

- Ya nos vamos a ver, bonita. Falta cada vez menos - dice



Cortamos.


Me paso la mitad del día pensando en él.
Supongo que a él le pasa lo mismo y eso me hace feliz.


Cuando estoy volviendo a casa me manda un mensaje Mr Shoes.

- Me voy a China por negocios por unos días - dice

- ¡Que bueno! - respondo

- No tanto. Quería verte antes de que te fueras al sur pero parece que no va a ser posible - escribe

- Lo dejamos para la vuelta - digo

- Ok. Besos - dice

- Beso y buen viaje - respondo


Podría haberle dicho que nos veíamos ese mismo día,pero no.
En mi cabeza solo hay lugar para Seba.


Más tarde descubriría que hubiera sido una decisión acertada verlo a Mr Shoes, en lugar de seguir enganchada con alguien que no conocía.

domingo, 25 de mayo de 2008

El FBI en acción


Lunes otra vez.

LLego a la oficina. Desganada como cualquier otro Lunes.

Saludo,como siempre y me siento en mi escritorio a chequear los mails.

Voy a buscarme un café,repitiendo el ritual de cada mañana.

En la cocina me encuentro con Carla, la nueva.

Cuando me ve entrar sonríe y me saluda.


- Hola, buen día -dice


-Hola.¿Todo bien?- respondo casi por obligación


-Si,genial- dice , mientras sonríe mostrando su diente negro


- Me alegro -digo por compromiso.En realidad mi cara dice que me da lo mismo como le va.


Me pasa el edulcorante en un gesto de gentileza.

Luego de que revuelvo el café me pregunta:


- ¿Estás de novia?


- No - contesto


- Que raro que una mina como vos esté sola.Te hacía re de novia - dice


-Mmm,mirá vos, parece que las apariencias engañan -contesto


- En serio.Sos linda e inteligente,no deberías estar sola - dice


- ¿Tengo que tomarlo como un halago? - le pregunto


- Claro,che. Tengo buena onda con vos -dice (Que extraño que alguien que no me conoce pueda tener buena onda conmigo,sobre todo cuando un par de días atrás la vi espiarme con cara de mujer asesina detrás de un monitor,pienso)


- Qué loco - digo, mientras bebo mi café


- ¿Qué cosa? -pregunta


- Nada - respondo


- Che... - dice buscando generar una complicidad que no tenemos ni tendremos jamás - Pero debés estar con alguien. ¿No? (No va a darse por vencida hasta no obtener la respuesta que busca)


- Algo hay - respondo


- Estás enamoradaaaa - dice, como si quisiera sacarme de mentira,verdad.


- Si,bueno, es una larga historia - contesto, rogando que no me pida que le cuente


- ¡Yo sabía! - dice - ¿Es de la ofi? (Esto es lo único que le interesa saber desde el momento en que dijo "hola". Pienso que podría habermelo preguntado directamente en lugar de hacerme perder tiempo)


- Noooo - respondo. Puedo ver como sus ojos brillan de la alegría


- Me imaginaba - dice



Supongo que si se lo imaginaba (como dice) no hubiera tenido la necesidad de someterme a un interrogatorio, digno del FBI, para comprobarlo.

Lo que no entiendo es por qué yo dejé que me preguntara.

¿Será que realmente me volví tan solidaria con la gente que no me interesa hasta el punto de que me preocupe por brindarle un poco de tranquilidad?

¿Será que lo hago por un instinto"feminista", porque no me gusta ver a una mujer que está desesperada por amor?

¿O será que en mi inconsciente guardo la idea de que en algún momento puedo llegar a ser su rival y lo único que trato es de tener lista una coartada?

Ring,ring


Domingo.
Abro un ojo al mediodía, y cuando me doy cuenta de que está lloviendo me doy vuelta y sigo durmiendo.
A las 14 hs, más o menos, suena el celular y me despierta.
Mensaje de Seba:

-¿ No me das el teléfono de tu casa así te llamo?

Se lo paso,instintivamente.
Creo que mientras presiono la tecla Send ya suena el teléfono de casa.
Atiendo.
Tiene muy linda voz.
Estamos cuatro horas hablando.
Es increíble.
Las palabras fluyen,una tras otra.
Mi imaginación vuela. Pienso en estar con él,de novia,un Domingo como hoy, yendo al cine o acostados en la cama mirando televisión, o estando juntos.
Su voz me trasmite paz, tranquilidad.
Es dulce,suave, y me dice cosas lindas. Muy lindas.
Creo que es un delirio pensar que una persona puede enamorarse de otra sin haberse visto, pero sin embargo siento que algo de eso me está pasando.
No quiero que corte, y él no quiere cortar,pero tiene que irse a la casa de la mamá.
Nos despedimos.Promete llamarme cuando vuelve.


A las 22 hs ,suena el teléfono de casa.
Corro a atender con la esperanza de que sea él.
Escucho su voz, y me alivio.
Me cuenta lo que hizo, y lo que dejó de hacer. Y que me extrañó.Dice muchas veces que me extrañó.Yo también se lo digo a él.
Hablamos hasta las doce y media de la noche.

Vuelvo a repetirme que es un disparate que alguien pueda volverse loco por una persona que no conoce, y a quien nunca vio, pero que no existe otra forma que describa mejor lo que me pasa con él.

Otro adicto a los mensajes



Sábado. Amanece nublado pero ya no llueve, así que aprovecho para salir de compras.
Necesito comprar guantes,medias de lana y todo lo que me proteja del frío para irme equipada al sur.
Estoy en un local de Belgrano,viendo un par de sweaters y me suena el celular.
A las once de la mañana pienso que la única que puede mandar mensaje es mi mamá, que debe estar despierta desde las ocho.
Pero no,para mi sorpresa no es mi mamá la que escribe,sino Seba (Kubrick).
Lo leo. Dice " Te extraño".
Le contesto que en un rato llego y me conecto.
Elijo un sweater color crudo.Pago y salgo del local.
Estoy hasta la una dando vueltas y acumulando bolsas.Me tomo el colectivo de regreso.No tengo mano libre para sacar el boleto de tan cargada que estoy.Siento que en mi cartera algo vibra.
Pienso que ahora si debe ser mi mamá, pero que si la atiendo tengo que soltar todo lo que tengo en la mano. Imposible.Que espere.
A los cinco minutos otra vez. Tampoco me molesto en buscar el celular.Pienso que cuando llegue a casa le contestaré.


Entro al departamento y arrojo las bolsas sobre la cama.
Saco el celular de la cartera.Lo abro. "Mensaje de Seba", leo.

- Muchos besitos.Muchos, muchos. - dice

Pienso que es un tierno,aunque sin conocerme me resulta un poco extraña tanta efusividad.
Prendo la compu y me conecto. No está, así que decido prepararme una ensalada y después acostarme a dormir la siesta.


A las dos horas, mientras duermo plácidamente, suena nuevamente el celular.
Es él,otra vez.

- Sigo extrañándote - dice el mensaje
- Estoy durmiendo.Hablamos después - contesto
- Dulces sueños- dice
No contesto y sigo en la cama hasta las cinco en que me levanto.

Lo primero que hago al abrir los ojos es llamar a Renata para ver que hacemos a la noche.Sami hace una semana que está saliendo con un tipo del laburo,así que a ella no la contamos.
Renata me dice que pensaba ir a cenar con su marido,pero que me pasan a buscar así no me quedo sola en casa. Acepto.Quedamos en que pasan a buscarme a las nueve.
Me siento a ver un poco de tele y me engancho con "Cuando Harry conoció a Sally".Creo que la debo haber visto como diez veces,pero así todo la miro hasta el final.
Cuando termina,me meto en la ducha.
Celular.
Suena,suena.
Salgo chorreando agua y shampoo.Mojo el parquet del dormitorio.
Mensaje. Nuevamente él.

- Si salís,extrañame como voy a extrañarte yo.
- Bueno,dale - respondo y vuelvo corriendo a meterme bajo el agua.

A las nueve, Renata y su marido me pasan a buscar y nos vamos a comer por San Isidro.
Durante la cena me manda seis mensajes.

Pienso que , o está muerto de amor, o es un enfermo.

Es un enfermo, pero yo todavía no lo se.

sábado, 24 de mayo de 2008

Fin de semana surtido








Viernes a la noche. Llueve. No hay mejor opción que un par de empanadas, una cerveza y estar frente a la computadora.
Parece que el mal tiempo mantiene a todos en sus casas, así que mi Msn se ve repleto de contactos conectados.



Está Lucho, y es el primero que saluda.
Me pregunta si salgo y le digo que no.
El dice que va a salir, con una "minita del laburo" con la que tiene sexo de vez en cuando.
Me cuenta que está caliente (así dice él) con una "nena" que conoció en el chat que tiene pinta de rapidita.Cuando empieza a hablar así realmente logra fastidiarme. Me hago la imagen del típico macho argentino (un latin lover bien sudamericano), y me pone de mal humor. A veces pienso para qué sigo hablando con él, si tarde o temprano terminamos discutiendo. Somos simplemente incompatibles, y el roce se hace inevitable.
En algunas ocasiones, con ciertos comentarios que hace,pienso que si lo tuviera delante mío lo golpearía.Me irrita hasta el punto de la urticaria.


Julian también está conectado.
Acaba de discutir con la novia y se queja porque ella no tuvo mejor idea que hacerle planteos un día viernes de lluvia, y ahora están cada uno en su casa en lugar de estar juntos viendo una peli.

Esa es una de las desventajas de estar de novio: cuando te peleás y estás tan angustiado que no te dan ganas de salir.
En cambio, yo no tengo ganas de salir y no hay ningún tercero que deba sentirse culpable por mi decisión.


Por último está Seba (Kubrick).

Me encanta escribirme con él. Coincidimos es miles de cosas.Estilo de vida, pensamientos, sensaciones.
El tampoco va a salir, asi que nos quedamos chateando varias horas.
Me cuenta anécdotas de su familia , de cuando era chico, de la relación con su papá, y en todo hallo alguna similitud con mi historia.
Me pide que le cuente como es mi departamento y después él me describe el suyo.Dice que es de dos ambientes, que está pintado de celeste y con los marcos de las ventanas en violeta (me parece una combinación exótica a decir verdad), y que en el living tiene un sillón verde y un espejo en toda la pared principal.
O le gusta el colorido o es daltónico,pienso. Salvo que así como lo cuenta suene alocado y que en realidad esté hecho con tonos pasteles y quede más o menos discreto.Igualmente, creo que si el tipo me gusta lo que menos me importa es el color de su casa.
Una cosa lleva a la otra, y finalmente me pide el número de mi celular.Dice que va a tenerlo a mano por "si me extraña"y que de paso está bueno para comunicarnos durante el día,cuando no estamos conectados.
Me desea dulces sueños y nos despedimos.

Al acostarme pienso que de todo el surtido del Viernes, solo hay un "candidato" que realmente me intriga.





La espía









Desde que nos confirmaron que vamos a viajar al Sur, Sandro,Lean y yo nos pasamos todo el día juntos.
Supongo que es algo lógico,si vamos a tener que convivir por un tiempo.


Así que esta mañana,cuando llegué a la oficina, ahí estaban los dos esperándome para desayunar.

Nos metimos en la cocina, nos servimos una enorme taza de café y empezamos a imaginar como sería el lugar, el hotel,la sucursal, la gente y ,por supuesto, el frío.

Estuvimos unos cuarenta minutos hablando.Cada tanto entraba algún compañero,al que ni siquiera prestábamos atención.
La cocina está contigua a la oficina o sea que permite visualizar todos los escritorios.De pronto, levanto la vista, y veo que detrás de un monitor dos ojos de mujer me miran fijos. Es Carla, la que hace poco que entró. Alzo la mano y hago un gesto tímido que simula ser un saludo, aunque ella no me lo retribuye. Pienso que su intención entonces , no era saludarme sino clavarme la miraba por algún motivo que desconozco. Como buena mujer que soy, automáticamente me miro la ropa, pienso que me mira porque tengo la camisa desabotonada y estoy dejando ver el corpiño, o porque tengo el cierre del pantalón bajo.Pero no, todo en mi vestimenta está en orden. Sandro, al verme inquieta y desconcentrada, me pregunta si me pasa algo.


- La chica nueva.Me mira - le contesto

-¿ Quién , la pretendiente de Leandro? - dice mientras se ríe.

- ¿Carla está atrás de Lean? No sabía- Digo algo desconcertada

- Sí.Vos el Miércoles no viniste a Opera. Te lo perdiste. - Dice mientras lo mira a Leandro,que se ríe incómodamente.

- ¿Qué me perdí? - pregunto a ambos

- Ella le hizo marca personal toda la noche - dice

- Pero no pasó nada - acota Lean

- Por eso está así pendiente - dice Sandro

- Entiendo- digo


En realidad no entiendo mucho.

La nueva, Carla, de 27 años ,separada, madre de una hijo de cinco, con enorme delantera y un diente negro que capta la atención de cualquiera cuando sonrie, estuvo persiguiendo a Leandro el miércoles cuando salieron después de la oficina. Según el mismo Lean, no pasó nada, pero la mina me mira como si deseara que la tierra me tragara o que me trasladaran a una sucursal en Siberia.
Un sexto sentido femenino me dice que esta participación de Carla en mi vida recién está empezando.


Una vez más, y por desgracia, no me equivoco.



















jueves, 22 de mayo de 2008

La naranja mecánica




Es uno de los días más lindos del año para mí,al menos a nivel laboral. No es un detalle menor, porque por lo general mi trabajo no suele darme grandes emociones,es más bien lineal.


Llego a casa, y a modo de festejo, entro al chat.

El primero que me habla capta mi total atención.

Su nick es Kubrick, por lo que lo hago un fanático de dicho director y por consiguiente, intuyo que tiene un excelente gusto en materia de cine.


Kubrick,realmente parece inteligente.

Su nombre real es Sebastián.Tiene 31 años.Vive solo. Tiene una gata.

Ama el cine y a Kubrick como su gran exponente y es fanático de "La naranja mecánica".Trabaja en su propia empresa , con su mamá y su tía.
Tiene un aire misterioso que me encanta.



Me agrega a su Msn.
Entusiasmada me detengo para ver su foto.
No hay.
En su lugar hay una de su gata, la que cambia de vez en cuando por la publicidad de "La naranja mecánica".
Le pregunto por qué no tiene foto de él y me cuenta que hace una semana que cambió la computadora y que aún no tuvo tiempo de bajarlas.

A modo casi de juego,le digo que me de una pista de como es fisicamente:


- Pelo lacio,castaño,ojos marrones,estatura media.- dice


- ¿Pero eso no me dice mucho? ¿A quién te pareces? Uno siempre tiene un estilo similar al de alguien conocido - digo


- A Antonio Birabent - responde



Si hay tipo de la farándula argentina que me guste, ese es ,precisamente, Antonio Birabent.
O sea, no pudo haber dicho nada más atractivo para mis oidos.


Sebastián es dulce.Escribe dejando traslucir al tipo bueno, hogareño, y con ganas de enamorarse que supongo que hay en él.

Lo encuentro similar a mi en muchas cosas, y por lo general, al momento de la conquista, las coincidencias y similitudes con el otro son el motor que nos impulsa a seguir conociéndonos , probablemente en busca de mayores similitudes, como si el enamoramiento estuviera relacionado con el hecho de vernos reflejados en el otro.Un acto narcisista,supongo.

Es hijo único, su papá lo dejó cuando era chico,tiene dos hermanastros a los que casi no ve, le gustan los gatos,el cine...


Pongo todas las fichas en Birabent,Kubrick,Sebastián, o quien quiera que sea que está detrás del monitor.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Cruzando los dedos



Hoy es el día en que se va a oficializar el viaje a Ushuaia.
Hasta ayer no se sabía con quien me tocaba viajar.
Se barajaban muchos nombres.Algunos con los que me encantaría viajar.Otros con los que no me gustaría en absoluto.
Como tengo tanta suerte, seguramente mis acompañantes son aquellos con los que no me hablo y de los que seguro ni me se los nombres.


Cuando llego a la oficina noto que hay revuelo.
No puedo ni saludar a mis compañeros que me agarra mi jefe para decirme que vaya a verlo.
Camino a su escritorio voy cruzando los dedos.
Me siento.
Habla.


- Ya tenemos el grupo que viaja -dice

- Bueno,te escucho- le digo

- Van a viajar vos, Sandro y Leandro - enumera

- ¿En serio? -pregunto

- Si.Andá a hablar con ellos asi van organizando.Se van el 4 de Junio -dice


Voy a verlos.
Están igual de contentos que yo.
De todas las probabilidades matemáticas, está era mi ideal en un ciento porciento.
Ninguno de los tres lo puede creer.


Pienso que desde ahora hasta el 4 de Junio voy a tener que vivir con los dedos cruzados para que nada, ni nadie , modifique mi destino.

La diferencia




Las noches que siguieron al encuentro, continuamos hablando por el Msn.
Todos los días una foto nueva.
Siempre mostrando su cuerpo trabajado por horas interminables de gimnasio.
Siempre posando.

Me saluda.
Me habla.
Habla en episodios porque es colgado, lo que significa que no puede mantener un hilo en la conversación.
A diferencia de nuestro encuentro en Big Mamma, tampoco dice nada interesante.
Habla de cosas tontas, de esas que a nadie le interesan,como que bajó a guardar el auto, o que cenó dos porciones de pizza. Esos comentarios no serían criticables si estuvieran acompañados de otros donde contara algo trascendente, pero no, en lo que comió o en que está cansado se basan todas sus charlas.

Hay una frase que siempre reitera:

¿ Cuándo nos vemos?

Yo nunca le doy una fecha exacta.
Es tan diferente cuando escribe que mi líbido va muriendo lentamente.

La Cenicienta




Me pregunta que voy a comer.
Le digo que no tengo hambre, que prefiero pedir un jugo de naranja.
La realidad es que no me gusta comer en la primera cita con nadie. Me persigo pensando que me quedó perejil en un diente, o que tengo una gota de salsa en la comisura del labio.
Pide un jugo para mi y una Coca para él.


Habla.Habla y sonríe.
Es super simpático, y muy seductor.
Digamos que las tiene todas .Supongo que con las mujeres debe pasar lo mismo: Seguro que las tiene todas.

Sentada frente a él tomo conciencia de algo.
Está claro que un tipo como él, jamás se podría fijar en mi, por lo tanto es ridículo que me coloque en pose, que simule ser algo que no soy, que gaste energías en conquistarlo.
Entonces tengo la chance de ser yo misma, de relajarme y disfrutar desde otro lugar.
Eso hago.

En un momento le suena el celular.
Atiende.
Me hace señas de que es por trabajo.
Habla.
Yo juego con el sorbete del jugo.
Corta.
Me pide perdón por la interrupción.
Seguimos hablando.
Me dice que le cuente de mi, que quiere saber.
Sonríe mientras le cuento cosas cotidianas,algunas hasta suenan ridículas cuando me las oigo decir.
Se ríe, mucho.
Vuelve a sonar su celular.
Lo mira y lo apaga.
Me mira y dice:

- No quiero que nos interrumpan.

Yo sonrío por cortesía.
Pienso que es un seductor nato.
Estamos dos horas, dos jugos y tres Cola Cola hablando en Big Mamma.
Le digo que tengo que ir al centro, a la oficina.
Pide la cuenta.
Vamos hacia el auto.
En el camino me dice:

- ¿Vamos a otro lado a tomar otra Coca?

- No puedo - digo - dejame en el subte que me voy al centro

Subimos al auto. Insiste:

- Dale, vamos a dar una vuelta aunque sea.

- No, en serio Pablo, no puedo - digo

- Entonces te llevo al centro. No quiero que te vayas - dice, mientras apoya su mano en mi rodilla a modo de "cariño".

- ¿Te parece? Mirá que no tengo problema en tomar el subte - contesto

- Ya se que no tenés problema.Es solo que no quiero que te vayas ahora - dice y sonríe.

En el camino al centro hablamos sin parar.
Sale el tema de las mujeres. Medio en chiste,medio en serio, le digo:

- Vos debés tener mucha experiencia en la materia.

- No te creas - responde - al menos no tengo la que vos suponés.

Llegamos al Obelisco.Le digo que me deje ahí.
Lo saludo con un beso en la mejilla.
Intenta robarme un beso, pero lo evito.
Me bajo y camino en dirección a la oficina.
A las dos cuadras me suena el celular.
Mensaje de Mr Shoes:

- Fue muy lindo conocerte

Me siento como la Cenicienta en el momento en que el Príncipe la persigue con el zapato en la mano.

¿En que momento mi carroza se convertirá en calabaza?


El Príncipe Azul



Antes de que me acueste me llega un mensaje al celular:


- ¿ Podemos vernos mañana?


Es Mr Shoes.


- Ok. Al mediodía. - digo


- Tengo una reunión por Belgrano. ¿ A las 13 hs en Cabildo y Juramento? - pregunta


- Ok.Beso. - contesto



No contesta.
Supongo que no contesta porque es colgado.
Me duermo.






A las 12.30 hs salgo de casa toda vestida de negro.
Estoy linda.No muy arreglada,pero linda.
Cuando estoy llegando a Cabildo y Juramento me suena el celular.
Miro la pantalla.Es él. Pienso que va a cancelar. Atiendo.


- Hola - digo


- Hola - dice , hablando bajito - Me escapé un minuto para decirte que estoy demorado, que vayas eligiendo el lugar para comer y me mandes un mensaje con la dirección.


- No te preocupes, te espero - le digo,y cortamos


De Cabildo y Juramento lo más cerca es Big Mamma.
Camino hasta la puerta.Solo pasaron cinco minutos desde que cortamos.Pienso que voy a tener que esperar,pero no quiero esperarlo adentro, así que me quedo dando vueltas por ahí. Le mando un mensaje con la dirección.

A los quince minutos recibo uno de él avisando que está a dos cuadras.Minutos después un Peugeot 206 negro se detiene frente a mi.
Veo una cabeza que se asoma y escucho:


- Subí,que vamos a estacionar.- me dice Mr Shoes


Me subo.Me saluda con un beso en la mejilla.Sonríe.
Su perfume invade el auto.
Maneja buscando un lugar donde estacionar.
Estaciona y bajamos.
Caminamos hasta la puerta de Big Mamma.
Me abre la puerta.
Me deja pasar.
Elige una mesa.
Me pregunta si me parece bien.
Me corre la silla para que me siente.




Mr Shoes es alto, está bien vestido, tiene un hermoso perfume, rasgos muy masculinos y una sonrisa que haría desmayar a más de una.
Vive solo, es empresario y tiene un auto divino.
Es amable,y caballero.

En ese momento entiendo algo:
Hay hombres accesibles para mi, y otros que no lo son.

Mr Shoes, definitivamente, entra en la segunda categoría.







- Hola

Narcisista (y colgado)



Llego a casa.

Desde que mi jefe me dio la noticia de que voy a irme a Ushuaia, estoy feliz.

Pienso que tal vez se tuerza el curso de mi vida, y que ahora empiece una seguidilla de cosas buenas.

Después de todo me lo merezco.


Enciendo la computadora.
No entro al chat.
Abro el Msn.
Mr Shoes está conectado.
Lo saludo.
Me saluda.
Cuando miro la pantalla en detenimiento,veo que cambió la foto.Ahora hay una foto de él donde luce un jean y el torso desnudo. A los diez segundos aparece una nueva: El posando ante el espejo.

Entonces le escribo:


- ¿Fotos nuevas?


- Si - responde - ¿Te gustan?


- Prefiero la que tenías puesta ayer - digo con sinceridad


- No. Esta es mas sensual . Ja ja - responde


- Es más nacisista - le digo


- Bueno, soy un poco narcisista.Jajaja - escribe


- ¿Un poco? - escribo



No contesta.
Pasan diez ,quince, veinte minutos. Sigue sin contestar.
Pienso que se habrá enojado.Que tal vez fui demasiado sincera.
Me voy a bañar.
Cuando salgo de la ducha escucho un zumbido.
Es él que requiere mi atención.



- Volviste - le digo


- Si,jajaja,nunca me fui. Soy colgado nada más, jajaja - escribe


- ¿Colgado significa que me dejás hablando sola? - escribo


- Si,si . Jajaja - contesta



Usa mucho el "ja ja".
Detrás de cualquier cosa que escribe coloca un "ja ja".

Me pregunto si el hecho de que sea narcisista, colgado y tan risueño, lo convertirá en un ser diferente e interesante al menos de conocer, o será un nuevo idiota que se cruza en mi camino.


Grata sorpresa






Cuando llego al trabajo, ni bien me siento, me suena el interno.

Es mi jefe.




- ¿Podés venir a verme? - dice




- Ya voy -respondo






Los cuarenta pasos que hay desde mi escritorio hasta la oficina de mi jefe se me hacen extremadamente largos.Tan largos , que tengo tiempo de pensar miles de opciones, y de hacer conjeturas en base al tono de voz con que me pidió que fuera a verlo.¿Sonaba enojado?¿Serio?


Golpeo la puerta de su oficina y entro.




- Sentate - me dice, y me siento




- Me querías ver - digo




- Si. Existe una posibilidad (¿¿¿De que me jubilen???¿¿ ¿De que me trasladen???¿¿ ¿De que me despidan???) de que viajes al sur - dice




- ¿Al sur? ¿A qué? - pregunto un poco más tranquila




- Estamos abriendo una sucursal,en Junio, y necesitamos tres personas que vayan por un tiempo a vender allá, como para armar la base de clientes. Pensamos en gente que no esté casada,por eso es que sos una de las personas posibles- me explica




- Genial - digo contenta




- ¿Te interesa? ¿Vos tenés problema en dejar tu vida de acá, por unos meses? - me pregunta




-Ningún problema -digo - Contá conmigo




- Listo entonces.Sos una de las tres personas que van a Ushuaia -dice contento








Una pregunta queda dando vueltas en mi mente: "¿Vos tenés problema en dejar tu vida de acá ,por unos meses?"


Me pregunto: ¿Hay algo acá que me impida irme?


La respuesta es : Nada.




Por primera vez en mi vida,el hecho de estar soltera me dibuja una sonrisa tan grande que no cabe en mi cara.








El señor de los zapatos


Fines de Abril de 2007


Muchas veces uno no puede describir el momento exacto en que ocurren las cosas.
¿Cuándo nos enamoramos? ¿En qué preciso instante?
¿Cuándo olvidamos a alguien? ¿En qué momento exacto?
¿Cuándo estamos mejor?¿En este minuto,o en el anterior?
Son respuestas que no podemos responder con precisión.
Uno se "va enamorando", uno "va olvidando, uno "va sintiéndose mejor".
Así fue. Fui sintiéndome mejor.
Empecé a sonreír más y a llorar menos.
De pronto sentí ,casi casi ,como que era yo otra vez.


Esa noche entro nuevamente al chat.
Me doy cuenta que estoy más selectiva.
Descarto a los que saludan con un "hola,¿Ocupada?" porque me parece poco ingenioso.
También a los que hacen las mismas preguntas de siempre: edad,barrio,estado civil,medidas (esta última es la más molesta de todas. ¿Qué mujer sabe cuanto mide más allá de la estatura y la taza del corpiño?)
Queda un solo candidato.
Se llama Pablo,tiene 32 años,vive en Puerto Madero, es soltero y es importador de una conocida marca de zapatos.
Me manda su foto y le envío la mía.
Tiene boca grande,pelo lacio,oscuro.Parece armonioso.Es lindo,masculino e interesante.
Terminó hace poco una relación de dos años,pero dice que está bien y con ganas de conocer a alguien.
No sale mucho los fines de semana (coincidencia), y es de acostarse bastante tarde inclusive los días de semana.

Le cuento lo de siempre: Que me gusta el cine,que vivo sola,que trabajo en ventas,que estoy soltera y que hace tres años que no estoy de novia.
Le cuento algunos noviazgos patéticos de mi vida, a modo de anécdota y se ríe mucho.
Me pide el celular.Por supuesto que se lo doy (pienso que si se lo di a todos los anteriores,él lo merece más que nadie)
Me dice que nos hablamos y que estaría bueno conocernos.Dice lo que dicen todos,claro.
Nos despedimos.

Pablo, de ahora en adelante Mr Shoes, sería el tipo más perseverante de mi historia.

El paso del tiempo




Pasaron semanas enteras en que no supe nada de Norman.
Por consiguiente,tampoco me sentía en condiciones de conocer a nadie.

Mantuve diálogos con Julián,como si fuéramos grandes amigos.
Discutí mucho,pero mucho con Lucho,que seguía empecinado en hacerme enojar.
Fui al trabajo,volví.
Salí con Renata y Sami.
Hablé horas por teléfono con Lola.
Fui a terapia.
Estuve en casa haciendo zapping, en pijama.


Supongo que era el duelo que tenía que hacer.
Permitirme estar mal.
Llorar.
Enojarme,con él , conmigo y con el mundo.

El tiempo no siempre cura todo,pero al menos pone un manto de piedad.

Inexplicable




Después de la conversación de ayer con Norman,quedé averiada.
Soy como un auto al que se le quemó el motor y necesita ir urgente al service,porque de lo contrario,no funcionará más.
Llegué con el último aliento en esta carrera,pero ni siquiera pude clasificar.
Quedé afuera.
Vacía.
Dolida.
Angustiada.
Resquebrajada.


Inexplicablemente,suena mi celular.
Es un mensaje de texto.
De Norman.


- Hola Bombón.


No dice ni buen día, ni pregunta como estoy, ni me pide un favor.
Solo dice "hola".
¿Pretende que le escriba?¿Que le conteste?
No respondo.
Pienso que no entendió nada de lo que hablamos.
O que me está tomando el pelo.
O que está enfermo.
O que es un perfecto histérico.
O que es un idiota.

Lo de Norman no tiene explicación.
Es simplemente, inexplicable.

martes, 20 de mayo de 2008

Con el corazón en la mano


Llevamos como una hora de conversación.
Me cuenta que empezó la facultad,que está contento porque se despeja.
Dice que tiene posibilidad de un cambio en el trabajo,un ascenso,que está entusiasmado.
Escribe sobre muchas cosas,pero nunca toca el tema de nuestro último encuentro.
Por supuesto que mi ansiedad me gana,y soy yo la que traigo el tema.

- Al final me mentiste otra vez - escribo


-¿Con qué ,Rubia? - contesta

- Con eso de "hablamos" que dijiste el día del autocine. Ni hablamos, ni chateamos, ni me mandaste más mensajes al celu. - le digo

- Es que estuve mal,ya te conté.Cuando estoy mal me encierro,y vos lo sabés - escribe

- Siempre me contestás lo mismo,pero yo creo que lo que en realidad te molesta es lo que yo siento - escribo

- Estás volviendo a lo mismo,¿No? - pregunta

- Claro,porque creo que nunca te fui muy clara, y que si vas a desaparecer por lo menos que sea una vez que te haya dicho todo, así por lo menos voy a saber que desapareciste por lo que dije y no por lo que callé - contesto, mientras se me empañan los ojos de lágrimas.

- Bueno,te escucho.Decime lo que tengas para decirme. - tipea

- ¿Por dónde empiezo? Te conté lo que me dijo Alicia, eso del alma gemela, te cuestioné que viniste a mi casa y que no intentaste que pasara nada entre nosotros, te dije que me gustás, vamos al autocine, clima propicio para que intentes algo,y otra vez nada.No te entiendo. - escribo


- Es que no se que es lo que pretendés que haga - dice

- Algo. Lo único que hacés hace seis meses es mandarme mensajes de texto a la mañana. ¿Vos ves normal el hecho de que alguien que no quiere nada con la otra persona le mande un mensaje de buenos días todas las mañanas durante tanto tiempo? - pregunto

- Tal vez no sea normal.Yo lo hice porque con vos me permití ser libre y responder a lo que sentía.- contesta

- jajaja. Decirme que respondías a lo que sentías es lo más ridículo que podés decirme.- escribo

- Es verdad - responde

- Ay, nunca voy a entender que es lo que no me decís - tipeo

- A ver.Voy a serte sincero yo,para que trates de entenderme.Vos me gustaste desde el primer día que te ví, y te lo dije.Sos una mina increíble,casi mi ideal de mujer (cuando escribe esto mis lágrimas son mas grandes que las letras del teclado),y te quiero, y te valoro, y te respeto.Por eso es que no puedo "jugar" con vos (pone jugar entre comillas,como haciendo más liviana la palabra). Sería injusto de mi parte,sabiendo lo que vos sos y lo que sentís por mí aprovecharme de esa situación y que tengamos sexo cuando yo quiera....porque te recuerdo que yo no estoy bien, y por consiguiente , no estoy en condiciones de asumir ninguna responsabilidad.- escribe


- Pero yo no sería una responsabilidad - interrumpo


- Eso lo decís hoy,pero si yo voy a tu casa y estamos juntos,bien,como novios,y no te llamo por una semana, y no porque no quiera,sino porque no puedo, inevitablemente vos empezarías a demandar, a exigir una explicación,y sentirías que te estoy usando,y eso es lo último que quiero en este mundo.Para mí hubiera sido más fácil seguir pidiéndote que me ayudes con todo,pero preferí no hacerlo para no abusar de vos.


- Pero no abusás de mi - digo


- Todo el que hace algo,espera algo a cambio.Aunque diga que no,lo espera.Y vos lo esperás de mí,y yo "hoy" no puedo dártelo (marca hoy entre comillas,como si mañana pudiera cambiar de opinión)


La conversación se prolonga por más de dos horas,en las que intento excavar en su su interior, para poder entenderlo.Me quiere,soy casi la mujer ideal,le gusto desde el día que me vio,pero se niega a estar conmigo.
Antes de desconectarnos,le digo que tengo una última cosa para decirle:

- Quiero que sepas que necesitaba decirte esto, como también hubiera necesitado que intentáramos algo. Creo que era más lo que podíamos ganar, que lo que siento que ahora perdemos. La verdad es que te quiero, y que por más que no nos hablemos ni quieras verme, eso no va a cambiar.Podés meterme en el arcón de los recuerdos, pero yo voy a ir eternamente por la vida con la sensación de que sos un capítulo pendiente.
Más ya no puedo hacer.Creo que hice todo lo que estaba a mi alcance,inclusive el hecho de estar ahora diciéndote todo esto, sintiendo que estoy muerta de vergüenza, como si me hubieras desnudado en lo más profundo.Ya está,al menos ahora tendré que pensar que hacer con tus respuestas y no con tus silencios.

Se desvive en palabras de perdón, en que no quiere olvidarme, en que se queda triste y dolido.

Yo me quedo vacía,completamente.

El diablo metió la cola



Hace una semana que no prendo la computadora.Creo que la puse en penitencia..Hasta hoy.

Hoy me levanté con ganas de ver que pasa en el cyber mundo, así que cuando vuelva de la oficina me conectaré.

********

Día agitado.Estuve de acá para allá.
Por suerte está aflojando el calor,porque me tocó estar casi todo el día arriba del subte.
Terminé como a las 19 hs (para mi eso es tardísimo).
Estoy realmente cansada y todavía me falta una hora de viaje a casa.
En estos momentos me gustaría ser la hija de algún magnate ruso.


********


Llego a casa.
Ni bien entro me saco los zapatos y me siento revivir.
Caminar con tacos altos debería estar prohibido.
Estoy tan cansada que no tengo fuerzas ni para cocinar algo. Así que no como.Me caliento un café y prendo la computadora.
Cuando abro el Msn veo que Norman está conectado. Ver su nombre en mi monitor,es casi como si estuviera sentado en el sillón de mi living.Me pongo nerviosa.Pienso que si me habla después de tanto tiempo no se que puedo decirle.Que debo decirle.Pero no escribe.
Indignada me voy a bañar.Pienso que es más productivo que estar ahí sentada mirando la pantalla en busca de alguna señal.


********


Salgo de bañarme,con la ilusión de que me haya escrito en el tiempo en que yo estuve bajo la ducha. Me acerco a la computadora.La pantalla se puso negra de tanto estar inactiva. Muevo el mouse.Vuelve a aparecer la pantalla del Msn , y debajo, en azul, veo una solapa abierta con su nombre.Hago click con temor,sin saber que voy a encontrarme.

- Hola Rubia, ¿Estás por ahí? - leo en el primer renglón

- Parece que no estás o que no querés hablarme - leo debajo del anterior

¿Qué hacer? ¿Contestarle? ¿Empezar otra vez con el mismo juego? Pienso un instante y decido escribirle.Si no lo hago,lo más probable es que en un tiempo me arrepienta.

- Hola - escribo

- ¿Qué hacés,tanto tiempo? - escribe

- Bien - tipeo - ¿Vos?

- Mal.Lo de siempre - responde


Le pregunto que le pasa y se desahoga.Dice que la semana pasada él estaba en su cuarto y escuchó a los viejos discutiendo,en una discusión fea, no así nomas. Sale del cuarto y lo ve justo al padre pegándole a la madre.Norman reacciona y enfrenta al padre.Se trenzan en un pelea donde se dicen cosas horribles.Jura no hablarle nunca más.Dice que fue un momento de mierda y se me hace fácil creerle y entenderlo.

Norman tiene esas cosas: Cuando estoy dispuesta a odiarlo, a ponerlo en pausa , a congelarlo un tiempo como si fuera Walt Disney, me parte el corazón con alguna triste historia de su vida familiar. Entonces,dejo de lado el orgullo, me olvido de lo mal que me hizo sentir, de las lágrimas que tuve que secarme y lo perdono. No se lo digo a él ,porque él no pide perdón. Es un perdón interno, que corre por cuenta de la casa.
Así que ahí estoy,frente al monitor, sosteniéndolo, aconsejándolo, leyéndolo...una vez más.

Si hubiera aguantado un día más sin prender la computadora tal vez no me lo hubiera cruzado y todo hubiera sido distinto;pero el diablo metió la cola...y yo, la pata.

La súplica más extraña


Al final,nos tomamos dos cervezas. Creo que de la tensión que me generaba la situación con la camarera (miraba todo el tiempo) ,tomé más yo,que él, así que estoy un poco mareada.

Le digo que es tarde y que al día siguiente tengo que ir a trabajar.

Pide la cuenta,paga,nos vamos.

De camino a casa habla tanto como en el bar.En un momento dice que "se muere de ganas de comerme la boca".Yo me río y le digo que eso no está bien, que podría ser su tía.Dice que no lo soy,que su tía es una idiota mala onda,que no me le parezco en nada.Agrega que sabe como tratar a las minas de "mi edad" (me recuerda cuando los de "su" edad me dicen señora por la calle).

Llegamos a casa.Pretende subir.

- Solo un cafecito - me pide

- No, ni en pedo, es tarde - respondo

Insiste,insiste.Le digo que no como veinte veces. Se pone realmente pesado. Entra y sale de gente de mi edificio (hay 120 departamentos,así que vive mucha gente) . Pienso en la imagen que estamos dando. ¿Pensarán que soy una madre retando a su hijo? No,para tanto no.

De pronto,de la nada, se arrodilla en la vereda.Justo a mis pies. Suplica.

- Por favor,si no me dejás entrar aunque sea mordeme el cuello - implora

- ¿¿Qué?? ¿¿Vos te volviste loco?? - respondo sin entender lo que escucho

- Por favor,por favor , por favor,por favor,por favor...¿Qué te cuesta? - pregunta

- Nene, te volviste loco.No hay otra explicación - contesto

Se pasa unos diez minutos arrodillado,con sus manos juntas,como si rezara. Por un momento pienso que soy una estampita de la desatanudos.

Cuando se le duermen las piernas,se levanta.Dice que si no le muerdo el cuello no se va y que se pone a gritar en la puerta que soy mala. Le creo. Creo que es capaz de hacer cualquier cosa.Asi que acepto y lo muerdo en el cuello.

- Más - dice - Mordeme más

Le explico que es suficiente,que ya cumplí mi parte,que ahora me quiero ir. Sale gente. Me mira y dice que va a gritar si no lo hago.Lo muerdo más. Mientras lo muerdo gira su cara y me besa. Tiene boca grande,y debo reconocer que besa bien.Me digo a mi misma que estoy realmente loca,pero la realidad es que esa situación de tener un tipo implorando a mis pies me genera algo de morbo.

Me empuja contra la pared y me sigue besando mientras me pide que lo muerda hasta dejarle marcas.Dice que al otro día ,cuando las vea, va a ser tan feliz como en ese momento (pienso que "feliz " es un término demasiado exagerado para describir esa situación)

No conforme con lo que está logrando de mi, retoma la súplica por subir a mi departamento.Le digo que no y vuelve a la parodia anterior: que grita, que se arrodilla de nuevo,que soy mala...Así que lo hago pasar.Cuando va a subir al ascensor,le digo que mejor ir por la escalera (recuerdo que soy más adulta que él ,así que debería ser más astuta).Cuando estamos entre el segundo y tercer piso, lo acorralo yo contra la pared y lo muerdo. Mi espontaneidad lo vuelve completamente loco. Me empuja hacia abajo para que me siente en los escalones.Nos quedamos ahí,mordiéndonos y tocándonos un poco.

Le digo que es suficiente.Que es muy tarde.Que mañana la seguimos.De mal gana acepta y se va.

Definitivamente soy mas astuta.

Logré que no entre a mi casa y jamás volveré a verlo.