
Día agitado el de ayer, y no por agitado resultó bueno.
El día fue una sucesión de mala sangre con temas laborales.La desmotivación llegó al extremo en que me cuesta levantarme por la mañana, y ese es un símbolo más que claro de que así la cosa no va más.No voy a entrar en detalles porque sería demasiado aburrido, pero el tema es que cuando el trabajo resulta angustiante para mi, es que se llegó al punto de no retorno.Y en eso estamos.
Después de una larga jornada que incluyó reunión con mis compañeros, empanadas y cerveza mediante, hasta la una de la mañana, llegué con la idea de poner mi mente, además de mi cuerpo, en reposo. Rutina obligada, me senté frente a la compu a responder los comments del día y no pude resistirme a la tentación de ver si A había escrito algo en su blog que hablara de nuestro encuentro virtual.
Si mi día había sido complicado hasta ese momento, lo que leí fue el golpecito final, la frutilla del postre. A decía en su blog algo así como que mi ansiedad, mis dudas sobre si estaba conectado y chateando con alguien después de desconectarse del Msn, mis planteos, etc, etc le habían molestado, tal vez por ver en mi un espejo de lo que él a veces hace y que no le gusta.El remate era algo así como que "esto no es lo que quiero ni necesito para hoy".
Cuando esperaba que hablara sobre lo copada, genial, sincera, directa, loca linda, que soy, me encontré con una descripción exagerada de lo que en realidad había pasado, más basada en haber leído mi blog que en lo concreto que habíamos hablado. Así no vale, pensé. Yo había tratado de mantenerme cauta en la charla, de no acelerar un encuentro, de entender que era una situación extraña esto de leerse en el blog del otro, de abrirme a la posibilidad de lo nuevo, de tratar de sacarme de la cabeza la idea de que "son todos iguales", y me había encontrado con una respuesta imprecisa, apresurada de su parte.
Así que le mandé un mail, diciéndole ni más ni menos que lo que pensaba.
Lo que pienso es que no me conoce, y que si me conociera sabría que soy un erizo que encierra a un conejito blanco e indefenso, pero que para prevenir malos momentos y boicotearse a su vez la posibilidad de disfrute, teje y desteje historias en las que el otro es el villano, para así poder decir: " Este tampoco sirve", aunque sirva. Manejos de la psiquis, retorcidos, que solo intentan mantenerme sola, como si esa fuera la única opción que evita el sufrimiento causado por involucrarse en algún tipo de relación.
Su respuesta a mi mail estaba esperándome en mi casilla hoy cuando me levanté.
Decía simplemente que bajáramos un cambio, y me sonó apropiado.Creo que de eso se trata, de poner pausa, de plantear una tregua.
Supongo, intuyo, que él es un tipo que pasó por cosas similares a las mías en cuanto a desilusiones se refiere, y que en un punto chocan sus preconceptos con los mios, y es ahí donde se produce el estallido.
Veremos como sigue esto, por mi parte, prometo sumergirme en las calmadas aguas de la tranquilidad y la paciencia.
Lo que deba ser será, ni más ni menos.



