
Recent Posts
jueves, 9 de octubre de 2008
Lo cotidiano. Algo así como un resumen de estos días.

¡Quiero ser una bruja!
Este es un llamado a la solidaridad de aquellos lectores con un poco más de maldad que aquella que escribe.
Necesito consejos inmediatos y efectivos para convertirme en una bruja, en una perra maldita y desconsiderada, que es la única manera de tener a los hombres que nos interesan a nuestros pies y a aquellos que ya no nos interesan alejados mediante algún gualicho.
El primero de los que quiero engualichar con alguna pócima que haga que deje de verme como una amiga a la cual hacerle ojitos, es el susodicho del cual adjunto foto.
Compañero de oficina, regalador de Cds Y Dvds de Shakira, seductor nato y empedernido disfrazado de gatito tierno e inofensivo. Adulador, derrochador de simpatía, y fabulador en pos de la conquista.
El mismo gualicho, para alejar a alguien del pasado que anda rondando desde hace unos días.
Un fantasma del año 1990, que se parecía a Mickey Rourke en sus buenas épocas, y que en su momento logró romperme el corazón.Nuestros encuentros eran sólo los fines de semana, en la matiné del boliche, enfundados en pantalones de cuero y con los pelos llenos de spray.
Nuestro amor habrá durado un año, si la memoria no me falla,y por una cosa y otra, dejamos de vernos.
Parece que a M.R . le llegó el tiempo de la nostalgia y se le dio por buscarme en el facebook, dieciocho años después, y me encontró.
No está casado, ni tiene hijos, aunque tiene una novia desde hace 12 años.Casualmente o causalmente, hace dos meses me lo crucé en un restaurant de Belgrano.Él comiendo con su novia.Yo cenando en la mesa contigua, con dos amigas.Nunca me vio, ni me acerqué a saludarlo para no generarle un mal momento (siempre tan considerada).
Ahora se le ocurrió escribirme a diario, contándome sutilezas como que está mal con su pareja, y sugiriendo verme.Yo respondo con evasivas, porque la verdad es que me encantaría verlo, pero sabiendo que es sólo para recordar viejos tiempos como amigos y hasta que no tenga claro cuales son sus intenciones prefiero evitar el encuentro.
Esta situación con M.R. me hizo pensar por qué motivo mantengo una relación fluida y cordial, y hasta en algunos casos de gran amistad, con aquellos novios/parejas/amantes del pasado.
Por un lado, considero un halago eso de pensar que por algún motivo no quieren dejarme ir del todo, pero por otro, me planteo cual es ese "click" que se produce en las relaciones que entablo con el sexo opuesto, para que de buenas a primeras dejen de verme como la mujer de sus vidas y me conviertan en la amiga del año.
¿Existe alguna pócima que me saque el rótulo de Roberto Carlos y su millón de amigos, o sólo consiste en guardar un as en la manga que perdure hasta la eternidad como para siempre sientan que todavía no nos conquistaron?
Quiero la receta.
Y la quiero ya.


