
Quiero compartir con ustedes algo que me hizo reír mucho.
En mi bandeja de entrada, un mail de Richard, que se ve que ante la falta de respuesta a su mail anterior, insiste. Su cursilería y el uso de algunas palabras me hicieron salir la mandíbula de lugar. Acá se los copio, sólo para amenizar la tarde de sábado.
Que le habrá pasado a la bella dulcinea de cabildo.
Tal vez, dejó los viejos recuerdos atrás, por tal motivo no quiere enviarme su otro nombre de correo.
O debido a que este sencillo y pobre hombre no lo supo guardar y lo borró... (Sin querer) le aplicara el castigo de no enviárselo nuevamente.
De esta manera será privado del mas horroroso castigo - El de escribirle a la bella doncella del palacio.
O acaso su corazón latiente, pertenecerá a algún caballero de armadura siniestra que no le permite escribirse con hombres que permanecen ocultos en las sombras de su pasado...
Quien lo sabrá
Bueno habrá que esperar..........
--------------------------------------------------------
Simplemente espero que estés bien...
No te quiero molestar
Chau.
Sin palabras.
Por otra parte, y cambiando radicalmente el tema, el jueves me decidí y renuncié a mi trabajo. Ni fui la única.Ese mismo día otra chica hizo lo mismo, así que el grupo de 30 empleados se redujo rápidamente a 28…
Mi jefe se lamentó, pero me dijo que en mi lugar hubiera hecho lo mismo, y me dijo algo que me dejó pensando:
“ Hay gente que nace para trabajar en relación de dependencia y gente a la que se le nota que está para más, que mientras tiene un pie en un lugar está con los ojos mirando dónde dar el próximo paso. Vos entrás en la segunda categoría.”
Así que reconfirmé mi decisión. Si tanta gente piensa lo mismo, es hora de que me haga cargo de que puedo hacer algo más con mi vida, al menos la profesional.
Demás está decirles que ser independiente me genera un montón de sensaciones bastante dispares.Una rara mezcla de ansiedad con gotas de incertidumbre, en un envase que tiene todas las características de la felicidad.
Trabajo más que antes, pero por propia decisión.
Tengo menos tiempo que antes, pero no lo lamento.
Duermo pocas horas, pero profundamente.
Y sobre todo, soy libre.
Esa sí que es una linda palabra para incluir en mi presente.
En mi bandeja de entrada, un mail de Richard, que se ve que ante la falta de respuesta a su mail anterior, insiste. Su cursilería y el uso de algunas palabras me hicieron salir la mandíbula de lugar. Acá se los copio, sólo para amenizar la tarde de sábado.
Que le habrá pasado a la bella dulcinea de cabildo.
Tal vez, dejó los viejos recuerdos atrás, por tal motivo no quiere enviarme su otro nombre de correo.
O debido a que este sencillo y pobre hombre no lo supo guardar y lo borró... (Sin querer) le aplicara el castigo de no enviárselo nuevamente.
De esta manera será privado del mas horroroso castigo - El de escribirle a la bella doncella del palacio.
O acaso su corazón latiente, pertenecerá a algún caballero de armadura siniestra que no le permite escribirse con hombres que permanecen ocultos en las sombras de su pasado...
Quien lo sabrá
Bueno habrá que esperar..........
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Simplemente espero que estés bien...
No te quiero molestar
Chau.
Sin palabras.
Por otra parte, y cambiando radicalmente el tema, el jueves me decidí y renuncié a mi trabajo. Ni fui la única.Ese mismo día otra chica hizo lo mismo, así que el grupo de 30 empleados se redujo rápidamente a 28…
Mi jefe se lamentó, pero me dijo que en mi lugar hubiera hecho lo mismo, y me dijo algo que me dejó pensando:
“ Hay gente que nace para trabajar en relación de dependencia y gente a la que se le nota que está para más, que mientras tiene un pie en un lugar está con los ojos mirando dónde dar el próximo paso. Vos entrás en la segunda categoría.”
Así que reconfirmé mi decisión. Si tanta gente piensa lo mismo, es hora de que me haga cargo de que puedo hacer algo más con mi vida, al menos la profesional.
Demás está decirles que ser independiente me genera un montón de sensaciones bastante dispares.Una rara mezcla de ansiedad con gotas de incertidumbre, en un envase que tiene todas las características de la felicidad.
Trabajo más que antes, pero por propia decisión.
Tengo menos tiempo que antes, pero no lo lamento.
Duermo pocas horas, pero profundamente.
Y sobre todo, soy libre.
Esa sí que es una linda palabra para incluir en mi presente.
Gracias a todos los que con su comentario me impulsaron a saltar hacia libertad.
De verdad, gracias.









