
Antes de conocer a Pablo, el enano que finalmente se casó con otra, la magia de internet me regaló una nueva relación: Peter.
Peter trabajaba para Ciudad Internet, y esa vez estaba probando la batalla naval desde su trabajo en el mismo momento en que yo estaba entre los jugadores en línea.Así nos conocimos, derribando nuestra flota virtual.
Al principio llegamos a chatear por el ICQ (era el apogeo de ese programita que tanto extraño) unas ocho horas de corrido.Después, lo reemplazamos por conversaciones telefónicas de doce horas ( y no miento). Me llamaba a la hora de la cena y hablábamos hasta que nos íbamos a trabajar.Unos enfermitos deslumbrados el uno con el otro.Por suerte no tardó en llegar el encuentro.
Como él estaba próximo a viajar a Estados Unidos de vacaciones con un amigo por dos semanas, decidimos encontrarnos ese mismo día en que el avión partía rumbo a New York.
Fue en la esquina de Amarello, en Belgrano.Lo esperé sentada en el cantero de flores, y recuerdo que cuando se bajó del taxi con su valija en la mano lo primero que me dijo fue:
- Superaste todas mis expectativas.
Y con esa frase matadora ya me había ganado.
En el bar, no parábamos de piropearnos, de tratar de acercarnos el uno al otro, evitando esa mesa que se empecinaba en separarnos.El tiempo se nos fue volando, y cuando faltaban dos horas para que saliera su vuelo, salimos a la vereda con la misión de conseguir un taxi que lo llevara al aeropuerto. En esa espera llegó el beso.Si hay beso que recuerdo a la perfección fue ese.
Fue de esos besos que dejan un pedacito de cada uno en el bolsillo del otro.
Así, idiotas como habíamos quedado, nos despedimos.
Durante sus vacaciones me llamó miles de veces desde allá, y llegamos a hablar tres horas y media.Algunos días, al volver del trabajo, me encontraba con un mensaje en el contestador que decía: " Subí hasta las torres gemelas sólo para ver si encontraba un ángel como vos", y esas cositas que sumaban puntos a lo loco ( y eso que odio la cursilería).
El mismo día en que volvió nos vimos.Pasamos todo el día juntos, a puros besos.De regalo me había traído un enorme peluche con forma de gato comprado en la mejor juguetería de Usa, y que había cargado durante todo el viaje sólo por mi...eso también sumaba puntos.
De la alegría que tenía de verme, llegó a levantarme en brazos y llevarme cargada por varias cuadras, ante la incómoda mirada de la gente a la que él le decía: "Estamos enamorados".
Así, al mejor estilo película de amor de Richard Gere, nació nuestra historia.
Para mi cumpleaños me regaló un fin de semana con él en un hotel cinco estrellas, siempre me llevaba a los mejores lugares y gracias a él conocí los más lindos restaurantes de Buenos Aires.Era muy caballero, y si bien no tenía auto porque no sabía manejar, me traía en taxi hasta casa y después se iba.
Para las vacaciones de verano, me llevó a Maceió y fue como una hermosa luna de miel.
No sé por qué las rupturas de mis parejas siempre se produjeron después de las vacaciones.
¿Hay algo en el mar que altera los sentimientos?
Así, la historia color rosa fue tornándose violácea como el cielo antes de llover.Lo que vendría sería un temporal que arrasaría con todo lo que habíamos logrado planificar.
Fue después de esas vacaciones que comencé a sentir la señal de alarma en mi interior.Algo había, algo ocultaba, estaba raro.
Peter viajaba algunos fines de semana a visitar a su familia en Junín.Generalmente, durante el viaje aprovechaba para dormir, por lo cual solía apagar su celular.
En ese último viaje lo llamé y cuando atendió el contestador apreté la tecla asterisco y la grabación me indicó que marcara la clave.Probé el número de su casa, la fecha de cumpleaños, y nada.Hasta que utilicé la clave original del celular: el número de teléfono y ¡BINGO!
" Usted tiene un mensaje guardado. Marque uno para escucharlo"
Marqué uno, sin dudar.
" Hola Pit, estábamos hablando por el Icq y se te cortó internet.Te dejo un besito.Laurita Laborda"
No pude tener más suerte que esa.Escuchar el mensaje donde la granhijadeputa se identificaba con nombre y apellido y me decía "donde ubicarla".
Pensé, pensé y pensé hasta que me hicieron ruido las neuronas.
Me tiré de cabeza a la computadora y puse en el buscador de contactos del Icq " Laura Laborda".
Ahí estaba la muy caradura, conectada.
Le hablé, inventándome una excusa que la tentara a responderme, y acá pueden aplaudirme de pie:
- Hola Laura, perdoname que te moleste.Hace un tiempo que ando rastreando al amor de mi vida que tiene tu mismo apellido.¿Podrías decirme si tenés algo que ver con Martin Laborda de Castelar?
A los treinta segundo su respuesta.
- ¡Hola! No, lamento decirte que no, no lo conozco...Debe ser un bajón buscar a un amor perdido y no encontrarlo, ¿no?
Había mordido el anzuelo.
B: Si, ya no sé por donde buscarlo.Nos distanciamos cuando me fui a vivir al exterior y le perdí el rastro cuando volví.Yo sé que él me estuvo buscando también, pero así estamos, cruzados.
L: Ayy, que feo debe ser.Te entiendo.Si pudiera ayudarte. ( La pobre parecía buena...parecía )
B: Gracias, ya no sé qué hacer.
L: Contame la historia, a ver si te puedo ayudar.
Le inventé una larga historia al mejor estilo Migré. Ella leía atentamente y se esforzaba por ayudarme y empatizar con mi desgracia.Cuando terminé el relato que me llevó una hora de chat, le pregunté por su vida, le dije:
B: Bueno, te quemé la cabeza con mi historia.Ahora contame vos.¿Estás de novia?
L: No, de novia no, pero algo hay.Digamos que estoy en plena etapa de conocerme con alguien.
B: Ay, que lindo, es la mejor parte. ¿Cómo lo conociste?
L: Es compañero de trabajo, yo soy nueva y él es mi jefe, por eso viene complicado.
B (Buscando confirmar que era él pero a la vez cruzando los dedos para que no lo sea) : ¿Y dónde trabajan?
L: En una empresa de internet (cagamos)
B: Ah, mirá vos. ¿Y cómo viene la mano? Contame así te ayudo yo a vos ahora.
L: Jaja, gracias, sos divina ( soy una yegua, date cuenta). No sé, salimos un par de veces.Anoche fuimos a ... ( yo en ese momento recuerdo que Peter me había llamado a las diez de la noche para decirme que estaba muerto y que se iba a dormir) ... a cenar a Mykonos .
( Hijodeputaylareconchadesuputamadre...era nuestro lugar, donde festejábamos cada "mesario")
B (tipeando con los ojos llenos de lágrimas): Ay, me encanta ese lugar.¿Y cómo estuvo la cena?
L: Genial, por fin me besó cuando me llevó a casa.Ya veníamos saliendo hace bastante pero yo no quise que pasara nada porque él justo se iba de vacaciones a Brasil con un amigo y no quise dejar las cosas inconclusas, preferí esperar a que volviera y anoche fue la primera salida desde que volvió.
(Malditarataapestosa...así que con un amigo en Brasil)
B (presa de un ataque de furia, tratando de contener la calma): ¡Qué divino! Me alegro un montón.
L: Siiii, yo también.Me encanta el tipo y él está muerto conmigo, por suerte.
B: No me digas, qué genial.¿Cómo se llama?
L: Pedro. " Mi " Pedrito, jeje.
Demás está decirles que a esa altura me sentía morir.
Al mismo tiempo, la idea de agarrarlo y que no tuviera chance de decirme que estaba equivocada me llenaba de alegría.Una alegría que podía tapar por momentos la angustia de sentirme una vil cornuda.
Las conversaciones por chat con Laurita se prolongaron por una semana, en la que fui enterándome pormenores de su vida, y en la que hasta llegó a mandarme una foto para que la viera, confiada de que en mí había encontrado una amiga.
Mientras tanto, yo la careteaba con él.Íbamos al cine, a cenar, se quedaba a dormir en casa, como si nada.Claro que dos veces por semana tenía sueño y prefería quedarse en su casa y llamarme antes de "irse a dormir".
Yo resistía, con temple de acero, esperando el momento oportuno para hacer mi jugada maestra...
Continuará.....


%5B1%5D.jpg)









.png)
