
Hoy tuve la quinta entrevista de la extensa selección.
La cuarta había sido ayer en la consultora, donde me hicieron escribir una lista de razones por las cuales me gustaría pertenecer a la empresa ( ? ).
Si hubiera podido ser sincera, hubiera dicho que ya no tengo ningún motivo, que después de tanta entrevista ya se me fueron las ganas, pero mentí y entonces me convocaron a la reunión de hoy en la compañía
Estaba citada a las cuatro y media, pero me atendieron a las cinco y cuarto.Los tres socios y yo, ultimando detalles en la sala de reuniones.
Me explicaron que todo el análisis que hicieron de mi persona había sido favorable (¡qué suerte, che!) y que pretendían contratarme.
Todo muy lindo, pensé, pero nadie me habló de sueldo, así que pregunté cuánto pensaban pagarme. Claro, soltaron el básico (que no cubre ni la cuota de mi hipotecario) pero cuando pregunté por las comisiones no supieron contestarme. Pensé que me había equivocado al hablar y que mi mente confundida había preguntado algún logaritmo o la fecha en que se inventó el telégrafo, así que reformulé la pregunta: ¿Cuánto serían las comisiones aproximadamente?
La respuesta me la envían antes del viernes por mail. Sí, leyeron bien, aún no sé cuánto puedo ganar vendiendo software.
Como si esto fuera poco, me dieron un "manual" de vestimenta apropiada y de reglas generales de comportamiento en la oficina. Las gorras, los tops y las ojotas están prohibidas. Suerte que me avisaron por escrito porque el miércoles próximo pensaba ponerme jogging y zapatillas para arrancar con la capacitación.
Como si esto fuera poco, me dieron un "manual" de vestimenta apropiada y de reglas generales de comportamiento en la oficina. Las gorras, los tops y las ojotas están prohibidas. Suerte que me avisaron por escrito porque el miércoles próximo pensaba ponerme jogging y zapatillas para arrancar con la capacitación.
Salí desilusionada, con ganas de mandarlos a la reputamadrequelosremilparió, decirles que se metan el contrato ahí donde no pega el sol, que son unos caraduras que analizaron absolutamente toda mi vida, que llamaron a cinco referencias comerciales y a dos personales para preguntarles qué clase de mina soy y que no son capaces de decirme cuánto voy a ganar... pero no, sonreí masticando el insulto y agradecí por la propuesta, porque lamentablemente necesito un trabajo ya.
Y me siento de lo peor. Transando por un mango hasta que salga algo mejor y a punto de firmar la condena a estar de 9 a 18.30 hs en una oficina de m....
Desde que me mudé a esta casa que tengo un mini champagne esperando para ser abierto en alguna ocasión que merezca festejarse. Pensé que iba a ser ésta. El conseguir un trabajo que me hiciera feliz me parecía un motivo propicio para brindar, pero no, el champagne seguirá tomando frío hasta Julio, en que alzaré las copas con mi americanito y haremos chin-chin por el encuentro.
Ese sí será un buen motivo.
Los que quieran pegarse una vuelta para leer algo más hoy tienen doblete:
Nueva nota en el diario http://www.miradornacional.com/?q=node/5958 y un cuestionario sobre cine en Cinematófilos, dónde respondo algunas preguntitas sobre el séptimo arte. De paso, la página está muy buena para aquellos a los que les gustan las pelis.
Por último, un beso con cotillón para la amiga Capitana del Espacio en el día de su cumpleaños.
¡Te quiero Capi!



